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Some people have an angel on one shoulder and a devil on the other. Me, I've got a hat and a vest, Acid and Sour, Jazz and Tango.
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Extractos de una conversación:


" Sé que sabes que es una mala racha, una mala fase, como todo ser humano sobre el planeta ha pasado y pasará, y que se acaba sobreviviendo. Es una tontería que te repita lo que todo el mundo. (...) Es como una mala borrachera. No hay dios que te la quite, por mucho café e ibuprofeno que tomes. Hay que aguantar y pasarla, porque se pasa. Mamá natura diseñó el amor con muy buenas intenciones, estoy seguro, pero si me pides mi opinión, le salió una chapuza."
Quizás alguien se pregunte "Eh, Martini, ¿Por qué odias a las mujeres?"

Bueno, esto es bien sencillo.


Odio todo lo que me hace daño.

Transliteración

-¿Y qué tal?
-Muy bien, muy bien.
-¿Pero te gusta?
-Hombre, claro que me gusta. Pero tiene novio.
-¡Pero tu no eres celoso!
-No, yo no, pero él supongo que sí.

(...)

-Mira, piénsalo así: El novio es algo circunstancial, pero ella va a seguir siendo una mujer toda la vida.

Perfección

El otro día hablaba de la perfección con un amigo.

Antes creía en la perfección. Es más, toda mi vida giraba en torno a alcanzar la perfección.
Luego me convencí de que no existía, de que era un imposible.

Ahora, pienso que la perfección existe, pero de manera circunstancial. No es estática.


Por ello, no existe la mujer perfecta per se.

Desde mi punto de vista, uno de los requisitos para que una mujer sea perfecta, es que esté metida en mi cama.

Por tanto, hay muchas mujeres que no son perfectas, pero a punto de serlo por ahí.



*****

En otro orden de cosas, estoy muy cabreado hoy. Con mi alrededor, y especialmente conTigo. Y no se te ocurra preguntar, porque va a ser peor. Hay cosas que escribo y me guardo, desahogos personales que no publico por una cuestión de principios, de cortesía, incluso de cariño. Así que no preguntes. En su momento.

Tic, tac

Sabéis... Hay mujeres que no saben lo que quieren. O no se dan cuenta. O, peor aún. Hacen como que no lo saben, como que no quieren quererlo.


Nosotros somos más simples. Cuando queremos a alguien, lo queremos. Y punto. Y habrá sus más y sus menos, pero debajo de eso, lo queremos. Se vista de verde, o de azul. Es sencillo. Y siempre tenemos una palabra adecuada para ella. Un reposo, el descanso del guerrero. Hay a quien se le llena el amor propio de agujeros y la boca de lo sientos, pero eso es otro tema. La cuestión es que esa regla utópica de "Pase lo que pase, nunca iremos a la cama enfadados" seguro que la inventó un hombre.

Porque este tipo de mujer del que hablo, nunca está segura. O, mejor dicho. Nunca puedes estar seguro. Quizás todo vaya bien, pero en un momento dado, pum, la cagaste, amigo. De pronto esa diosa del cariño y del amor, esa presencia constante que te arrulla el día, se convierte en la Reina de Hielo. No se da cuenta de lo que realmente necesitmos (y luego decís de nosotros) y en lugar de hacer pelillos a la mar, se encierran en su orgullo herido por algún motivo más o menos válido. Pareciera que les encanta ir a la cama enfadadas. No, no es eso. En realidad es que a todas os gusta complicaros la vida. Supongo que si fuera tan fácil como decir "Bueno, dejemos eso atrás, ahora vamos a pasarlo bien un rato" os aburriríais demasiado pronto.

Entonces esa mujer, a la que parece importarle que quieras estar con ella y estar cerca, cambia de polaridad y parece esforzarse en hacer justo lo que en ese momento te empujaría a dejar de quererla. Y a veces es realmente difícil, el corazón es así y estamos jodidos, pero ellas se esfuerzan en arrancar el follaje y volver estéril toda esa superficie. No sé si me explico.

Más tarde, cuando dejamos de quererlas, se sorprenden. Se duelen. De pronto, saben lo que quieren, y no es ni más ni menos que lo que acaban de perder.

Transliteración

-Tío, los ebooks, las mujeres y los barcos sólo dan problemas.

-No, hombre. Las mujeres, además, dan orgasmos.
Imagina que te digo que quiero volver a verte pronto, y diez minutos más tarde te insinúo que no quiero volver a verte. ¿Incoherencia? Sólo para tu mente, pobremente racional. ¿Capricho? ¡No te atrevas a mencionarlo! ¿Inestabilidad? No te lo niego, pero no saques el tema.

¿Piensas que tu vida es demasiado normal? ¿Te apetece enfrentarte a nuevos retos? ¿Te apetece que te lo pongan realmente difícil casi por capricho?


Entonces, intenta amar a una mujer.

Transliteración

Oído en un programa de la televisión americana:

-Kelly.
-Sí.
-Concéntrate.
-Estoy concentrada.
-Escúchame.
-Estoy oyendo todo lo que dices, pero sólo escucho lo que quiero oir.
-Bien, a eso se le llama "ser mujer". (...) Las mujeres realmente no quieren escuchar las opiniones de los hombres, ellas sólo escuchar sus opiniones con una voz más grave. Eso es lo que quieren cuando hablan con nosotros.

Afortunado

Sólo hay una cosa mejor que desearte y tenerte cerca.


Desearte y tenerte cerca y desnuda.

Desahogo

Estoy cabreado.


Cuando me cabreo, soy peor persona. Aún.
Y una parte de mí lo disfruta. La parte sádica.

Duelo en el alma.


Estoy muy cabreado.


Yo no soy de los que se desahogan con violencia. No grito. No golpeo.

Yo me desahogo con Martini. Con noche. Con alguna desconocida en un pub. Una pobre chica con la mala suerte de encontrarme con ganas de jugar y ganar.


Hay un verbo precioso. Desfogar. Dar salida al fuego.

Hoy toca.

Confirmación

Ayer hablé con una ex-desconocida.
Era una chica perteneciente al grupo de las que te cuentan su vida recién te conocen.

Al parecer, su gran amargura era un tipo que pasa de ella, pero se la tira de vez en cuando. Una especie de follamistad forzada, porque él no quiere nada más. Y el resto del tiempo, no le hace caso. Mientras, ella le manda mensajes, le avisa de que no a ir a comer, etc...

Y, aunque no le preste ninguna atención y la utilice, aunque se comporte con respecto a ella como lo que se conoce como un cabrón, ella no puede evitar estar enganchada de él.


Dicho esto, sólo diré: Ejem, ejem.

Los calzoncillos de Mickey Mouse

Tengo un amigo que va tras una chica.

Ella no le hace caso. Y él no lo entiende, porque hace exactamente todo lo que a ella le gusta en un chico. Es, racionalmente, su chico ideal, el que ella describe cuando habla de cómo le gustan los tíos.

Bien, dejemos algo claro.

Que a ti te gusten los comics de Batman no significa que quieras tirarte a Bruce Banner, ¿verdad?

O, de un modo más práctico.
Que a una tía le guste Mickey Mouse no significa que vaya a acostarse con él.
No se te ocurriría ponerte unos calzoncillos de Mickey Mouse para excitarla mientras te desnudas. *

Pues, amigo mío, lo que le gusta a una mujer no es lo mismo que lo que le atrae. Que le gusten los tíos sinceros no significa que le pongan los tíos sinceros. Que le gusten los poetas no significa que le guste zumbarse poetas.
De hecho, lo que le gusta y lo que le atrae suelen tener poco que ver.

Y esto es algo que ni siquiera ellas suelen tener muy claro.



*Fetichismos extravagantes aparte.

Reducción

Básicamente, existen dos tipos de mujer adulta.


Por un lado, están las que nunca dejan de ser unas crías, y la regla les vuelve gilipollas.

Por otro lado, están las que intentan disimularlo.
Transliteración:

"Es una mujer de palabra. Aunque suene raro."
(Leafar)

Psicología inversa

Que es otro modo de decir un puto caos.

Siempre harán justo lo contrario de lo que esperabas. Si no esperabas que hicieran nada, harán algo, a ser posible dramático y ruidoso.
Si esperabas que hicieran algo, no harán nada, casi en catatonia.
Luego dicen que son cosas de mujeres que nunca entenderás. Cosas de chicas, más bien.
Eso te pasa por ser bueno.

Hasta que dejas de quejarte y entras al juego. Y eres tú quien las desconcierta. Entonces dicen que eres un cabrón.
Y será verdad.
Pero cuando te comportas como un cabrón, por fin hacen lo que esperabas que hagan. Ni más ni menos. Entonces las cosas funcionan como deben.


Por cierto, Zagros ya no será objetivo. Está con una chica. A pesar de ello, seré bueno y le dejaré publicar algo. Enhorabuena, muchachote.

En cuanto a mí... Ya veis. He vuelto.

Nueva adquisición.

(Texto de Zagros, en breve nuevo co-autor del blog. Como veis, no cambiamos la tónica.)

Me gustan los juegos.
Quizá es una secuela. O una precuela, quién sabe.
Sin embargo a veces me da la impresión de que sobrepaso los límites de los juegos, voy demasiado lejos. Si un niño me viera me diría que soy un tramposo. Sin embargo en estos juegos quiero ver hasta dónde puedo llegar, si tengo límites, y si los tengo dónde están mis límites, si tengo conciencia. Vale, lo reconozco, me paso en los juegos, pero no se quedan atrás. Estos juegos son un resultado, un efecto. Niño a quién golpean sus padres va a golpear a sus hijos.
Tenéis un problema: os gusta jugar, pero no soportáis perder, chicas. Jugar está muy bien cuándo ganáis, pero si perdéis venís con cosas cómo “Ahora qué hago, no merece la pena seguir así...”, etc.
Y os váis con vuestro pagafantas para llorarle en el hombro, mientras él se muere por daros un beso, por una palabra dulce, sin saber que él es vuestro premio de consolación, jugáis con el sin riesgo, sabedoras de que vais a ganar. Necesitáis ganar. Necesitáis ser la capitana del barco. Una lástima que hayas dado con un pirata tramposo.
Decís “te quiero” a boca llena, y tú y yo sabemos que es solo un juego, una forma de medirte, cuánto tiempo tardará en caer? Esta vez no ha caído
Chica guapa, pero solo guapa.
No me digas que te duele, que me quieres, no intentes engañar a un mentiroso, no lo vas a conseguir.

Te equivocaste.

Si de verdad querías algo conmigo, no deberías haber anulado esa cita.

No me gusta que me den largas.
Ciao.

Calienta pero no quema.

Había hace no mucho unas vitrocerámicas cuyo lema publicitario era: "Calienta pero no quema".


Chicos, alejáos de ese tipo de mujeres.

Dulce irracionalidad (I)

Búscalas.
Se irán corriendo. Huirán. Desaparecerán.


Ignóralas.
No las necesites. No las adules. No les rías los malos chistes ni les pagues las copas.

No te dejarán en paz.



Lo curioso es que a nosotros (a los que no somos idiotas, me refiero) nos pasa lo mismo. Y nisiquiera lo entendemos.

Chica indecisa

Escucha, niña. Vamos a dejar esto claro.

Bésame o no lo hagas.
Pero déjate de tonterías, ¿quieres?